Quizás una de las excursiones menos conocidas pero sin duda alguna impresionante, merece la pena acercarse hasta El Run y hacerla. Parece increíble que haya un camino que recorra el congosto por la parte de arriba. Recorrer el congosto desde arriba hace que las vistas sean increíbles. Ello junto a la abundante vegetación que existe hace de esta excursión sin duda una de las recomendables.
Descripción de la ruta:
Primera opción: se trata de una excursión de ida y vuelta, es decir, volveremos por el mismo camino, aunque existe la posibilidad de dejar un coche en El Run y otro en Seira ( primero tendríamos que ir a la población de Seira para dejar un coche y volver a El Run con el otro) Dejamos el coche junto a los apartamentos El Molino, nos desviamos a la izquierda y bajamos hacia el puente, después de cruzarlo y a los pocos metros enseguida veremos señalizada a la derecha la excursión. Poco a poco vamos ganando altura y vamos dejando abajo el congosto. |
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La duración de la excursión es muy relativa puesto que a lo largo de la misma se para muchas veces para contemplar el paisaje, descansar o hacer fotos. La segunda opción es: poco antes de llegar a Seira y cuando ya vemos abajo el pueblo existe la opción de ir hasta Gabás, es un pista forestal muy cómoda aunque se hace un poco larga, calcular al menos una hora más que es lo que se tarda en llegar a Gabás.
Cualquiera de las dos que elijáis será una decisión acertada.
SABIAS QUE.........?
El congosto del ventamillo no siempre ha estado allí, fue construido en 1916. Esto nos puede hacer la idea de lo difícil que tenía que ser la vida cotidiana hasta hace muy poco tiempo en este valle. Llegar a Graus costaba un día y si por el contrario el viaje era a Francia, lo más cercano era Luchon y se tardaba más de 10 horas ( lo mismo que si se quiere hacer el viaje hoy a pie a través de cualquiera de los puertos de montaña).
El congosto del ventamillo es una de las puertas de entrada y salida hacia el valle de Benasque al no tener ninguna vía de comunicación con Francia.
Es una pena tener Francia tan cerca y que no haya ninguna vía de comunicación a no ser que atravesemos la frontera natural que constituyen los Pirineos. |
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